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Saturday, August 11, 2012

Kurt Lennon, John Cobain. John Cobain, Kurt Lennon.

Me tatué la K esta tarde. Una K pequeña y, por lo tedioso y largo que se hace tatuar manualmente, no la hice como la de Kurt que parece como una K en un escudo. Con mi suerte, me he tatuado hepatitis.

Quedó bien, tardé horas pero al final la terminé tras enterrar varias veces
la aguja en mi brazo izquierdo (esto deja claro que yo soy diestra). Tenía que hacerme agujeros con ella y me gustó. Dolía un poco pero, por favor, ¿de verdad a mí me molestaría el dolor? No salió sangre, como esperaba, o tal vez si salió pero la cantidad de tinta china que cubría los agujeros podría haberla tapado. Si un tatuaje "duele" así, quizás un poco más, entonces sí me haré algunos en el futuro con un tatuador profesional. Me preocupaba que un tatuaje doliera mucho, no este porque para esta vez no me sentía nada preocupada sobre la aguja rajándome la epidermis, sino con una maquina de tatuajes profesional. Ya no me preocupa mucho, cuando sea algo mayor me tatuaré "Kurt Cobain", "Imagine" y ese monigote de John Lennon que pusieron en Google.
Una "amiga" quiere hacerse un tatuaje, es por pura cuestión de moda. Para mí, si te gustan los tatuajes porque sí entonces, y lamento si ofendo a alguien, eres un completo imbécil. En un tatuaje, tinta, generalmente negra, entra a tu piel y se queda allí como si fuera parte de ti. Se queda como algo significativo, hacerse un tatuaje porque sí es una estupidez. Lo que me gustan de los tatuajes es que representan algo, tu cuerpo se vuelve un lienzo en el cual quieres expresar algo. Al ponerme la K de Kurt Cobain, expreso mi entera admiración y respeto a él como ser humano y artista, así como con John Lennon.
Mis padres ya nunca duermen juntos. Ella duerme en la sala y él en la habitación.
Me diferencio de esas niñatas que se tatúan a cantantes adolescentes sin talento porque sus putas hormonas necesitan buscar a alguien que las incite a masturbarse (cosa que yo nunca, y digo nunca, sería capaz de hacer con Kurt Cobain. Tengo demasiado respeto por él para verlo como satisfacción sexual, es patético hacer eso) . Yo me lo tatúo por una razón distinta. Hasta hace poco, yo era una niña fenómeno que no era capaz de hallar a alguien más como ella para sentirse un poco menos solitaria. Yo no me voy con esa mierda de grupis que escogen sus propios gustos ni actos por esos críos ricos que se dan de talentosos. No, tengo admiración por Kurt Cobain porque lo respeto como persona y creo que sus actos e ideas eran nobles e increíblemente fascinantes. Yo no he forjado mi ser por medio de él, como esas esas imbéciles. Entre más sé de él más me siento identificada de cosas que ya tenía en mi personalidad antes de siquiera conocerlo. Es eso, ellas dicen sentirse identificadas con sus ídolos adolescentes, pero la única razón por la cual su estupidez es igual a la de ellos es porque han tomado absolutamente todo lo que saben de ellos (que no es mucho, en realidad) y lo ponen en ellas mismas como si les hubiese pertenecido desde que nacieron. Ellas no conocen a nadie de esos que dicen amar. Tampoco digo conocer a Kurt Cobain, pero sé más de él que ellos de sus respectivos ídolos. Tuve la oportunidad de leer su diario, un diario que escribió dejando fluir sus ideas en él libremente, y toda su música, lo que hizo, lo que escribió... todo ello lo hacía para expresarse, todo ello lo escribió siendo él mismo. Por ello, es relativamente fácil conocer a Kurt Cobain. Basta con escuchar algunas de sus canciones y descifrar su poesía para comprender de forma obvia quién era y qué pensaba. Es cono los asesinos en serie, también, de los cuales estudian sus acciones y vidas y de aquella forma pueden comprender sus mentes como si los conocieran de hace años cuando jamás les vieron cara a cara.
Para ser la primera vez que me he hecho un tatuaje, no ha quedado nada mal. Espero hacerme más antes de morir.
Serve the Servants, Oh no. 

Friday, May 4, 2012

El asaltante inexpresivo dentro de la mente de una dormitante soñadora

Hace un par de días tuve un sueño. En él estaba yo, no recuerdo muy bien todo, en una parte de mi sueño, que era en una ciudad sin coches y parecía ser sin gente aunque daba cierta impresión de estar tan atestada de personas como Nueva York y en cuanto a ciertas casas, basándome lo que he visto en películas, tenía edificios residenciales pequeños parecidos a los de Nueva York. Como decía, en una parte caminaba con mi madre por la calle, junto a una malla de tela metálica, y llegábamos a una especie de parte en la que había un alto en la tela metálica, para luego seguir, pero dejando espacio a una entrada, que era una plataforma de madera, un simple cuadrado, que se unía a unas escaleras para bajar a un lugar lleno de bosque. Aun no sé si ese espacio de bosque pertenecía al lugar donde vive I o a una escuela a la que quiero ir a estudiar.
Luego estoy en medio de una calle, una calle que tiene casas de dos pisos tipo Nueva York, como los edificios residenciales de allí hechos de ladrillos coloreados pero hechos una casa normal de un par de pisos, una calle amplia de una ciudad normal, y recuerdo que en una esquina había una subida en curva, una curva suave y ancha. En medio de esa calle, justo en el centro, estaba yo. Estaba con un hombre, él quería violarme y estábamos luchando.
No sé cómo yo sabía de sus intenciones.
Seguía agarrándome, no me quería dejar ir. Pero yo forcejaba con fuerza, estaba apunto de soltarme pero él me agarraba de nuevo. ¿Qué era todo eso? ¿Dónde estaba la gente? ¿Nadie miraba por sus ventanas y venía a ayudar a pesar de que yo sentía sus presencias? Era algo muy raro, como si estuvieran allí, observando, pero en espíritu, no en cuerpo.
Finalmente, después de un movido forcejeo en el que, hasta donde recuerdo, no me quitó la ropa ni nada parecido, con miedo y adrenalina corriéndome por el cuerpo mientras luchaba por soltarme de aquel extraño al que le vi la cara pero, como siempre, no puedo recordarla, le di un par de fuertes golpes en la entrepierna y él calló al piso pero no gritó ni hizo gestos de dolor (eso lo habría recordado), sólo me soltó y se arrodilló en el piso, mirando el asfalto bajo su cuerpo, simplemente con algo como "¿qué ha pasado?".
Aparecí de nuevo en ese lugar, el de antes, junto a la malla de tela metálica. No recuerdo nada más.
Estoy oyendo Old Age de Nirvana, adoro esta canción, la voz de Kurt Cobain al cantarla me gusta. Me suena, al menos a mí, de forma triste, melancólico, siento que se siente triste, aburrido, monótono y ahogado pero optimista y viendo la luz al final del túnel.
La feliz alegría, la alegre tristeza.