Thursday, August 22, 2013

Amarga conclusión

No puedes ser un revolucionario si no estás dispuesto a vivir una temporada como un paria.
Me he estado arrancando la piel de los labios al punto de que tengo algunas zonas enrojecidas porque arranqué demasiada piel. Me arde un poco, pero al menos no estoy hundida en la dermatilomanía. Estoy obsesionada con Daria. Es una heroína de los 90s que ve el mundo con realismo sin caer en la depresión debido a su crónica indiferencia.
Dormir es complicado y estoy ansiosa y necesito dejar de comer por ansiedad y de tener momentos al rededor de las tres de la mañana donde de forma repentina siento un dolor de estómago que no me deja dormir porque en cuestión de cinco minutos estoy muriendo de hambre. Si no fuera tan repulsivo tragaría eméticos hasta quemar las paredes de mi garganta de modo que cada vez que cualquier cosa pasara por ella sintiera un dolor intenso.
Me burlo de la falta de inteligencia de mis amigos y de su mínima capacidad de atención, cuando en realidad sólo estoy comportándome como una snob con complejo de superioridad ridículo puesto que soy tanto o más estúpida que ellos y mi capacidad de atención puede ser juzgada por el hecho de que cuando trato de escribir mi intento de libro, una novela romántica pseudo-liberal con propaganda humanitaria escrita originalmente como una oda a la comunidad LGTBI, siempre  escribo al rededor de 15 páginas de basura con unas 2 o 3 páginas de algo útil y/o aceptable y luego tengo que esperar varios meses hasta que la rara oportunidad de que mi puto cerebro perezoso y mi propia personalidad inútil de mierda trabajen juntos para escribir algo. Así me toma años escribir algo con lo cual no estoy contenta porque, desde luego, nunca puedo plasmar lo que está en mi mente, no puedo traducirlo en palabras porque mi mente es tan perezosa y simple que todo se resume a fotografías sin contexto que tienen sentido sólo para mí.
Quiero escribir una oda a los inadaptados y a los parias con un final tipo Disney y diálogos apasionantes que termine como Bestseller del New York Times y si algún día formo una banda de grunge o punk rock mi sueño es ir con Virgin Records. Estos son mis sueños. Mi meta en la vida es no despertar a los cuarenta, darme cuenta de que estoy engordando y volviéndome demasiado vieja para escribirme "puta" con un marcador en el pecho para las protestas feministas. Darme cuenta de que no me maté creyendo que no valdría la pena y una vez que ya estuviese atada a la vejez e inevitable cama de hospital en mis últimos días, morir sabiendo que una vez que me vaya absolutamente nadie va a mencionar mi nombre veinte años después.
Todos quieren cambiar al mundo pero, al menos yo, le temo a las personas que van a registrarme en su lista de odio, acosarme, amenazarme, lastimar a mis seres queridos, apartarlos de mí y finalmente matarme lentamente por medio de una intimidación constante que me convierte en una mujer débil y nerviosa que creía ser fuerte y llena de poder. Terminaría mi último día comiendo pizza y llorando en el baño mientras, afuera, los acosadores observan con emoción cómo me cuelgo con mi cuerda de emergencia.

Cualquier persona que piense que en este punto de mi vida puedo sentir cualquier afecto de forma consciente o respeto por mi papá es o estúpida o demasiado tolerante hacia las personas estúpidas. La maldición de tener más consciencia de la que parezco tener sin poder hacer nada para remediarlo hace que me sienta, de hecho, culpable por mi odio, por lo cual prefiero no pensar en ello. El hecho de que me sienta mal por odiarle me hace sentir enferma y me hace odiarme a mí misma. Entonces es auto-odio al cuadrado.  Hablando de cosas elevadas al cuadrado, me está yendo bastante bien en mates. Me parece raro, pero en tanto siga así no voy a cuestionar nada.

Wednesday, August 21, 2013

No sé qué escribir. Casi ni me atrevo a venir aquí y escribir algo porque solamente sería algo sin ningún sentido.
Ayer, en clase, volví a tener mucha ansiedad durante las primeras 3 horas. Era insoportable, tan mal que estaba segura de que no iba a aguantar todo el día. Hoy no fui a clase, tenía miedo de que volviera a parar. Mañana tengo exámenes entonces voy a llevarme una cuchilla que esté afilada, no como la que guardo en mi bolso, que tiene menos filo que cualquier otra que he usado, y si tengo ansiedad otra vez voy a encerrarme en el baño por dos horas a cortarme hasta que me desangre. Nah, no es en serio. Igual lo mio son las piernas, por eso no voy a desangrarme a menos a que me cortara a una profundidad que nunca voy a alcanzar.
Mi mamá sí se enojó porque hoy no fuera a clase y dijo que así sería cuando consiguiera trabajo. En el trabajo, te pagan por hacer algo que no te gusta. En la escuela pagas para hacer algo que no te gusta. No sé el resto, pero si necesito efectivo para vivir no creo que me atreva a poner mis sentimientos o integridad humana en general. Porque, como todo el mundo sabe, hacemos una cantidad ridícula de cosas por papel coloreado.
Estoy obsesionada con Pewdie Pie. Es muy gracioso, entonces veo sus vídeos y siempre me siento mejor. Ya había leído gente que decía que cosas como ver una película que adoraban o algo así les subía el animo al punto de mantenerlos limpios de auto-lesiones, pero honestamente pensaba que era ridículo. Sin embargo, resulta que no. Es algo que te distrae y capta tu atención al punto en que ya no tienes que preocuparte por lo que está pasando. Podrá sonar estúpido, pero mientras que me ayude no me importa que tan estúpido puede sonar.
Me odio a mi misma y quiero morir. Tengo que dejar de comer o nunca voy a ser una bolsa de huesos. Ahora tengo el hábito de que cuando me despierto mi mandíbula hace algo raro y dos de mis dientes se raspan entre ellos. Es molesto, entre ayer y hoy me ha pasado unas 3 o 4 veces y ya me duele el diente. Raspé hasta el punto que mi colmillo derecho ya no termina en punta sino que es un borde derecho. Lo acabo de notar con un espejo. Seguramente también estoy apretando la mandíbula mientras duermo. No entiendo por qué, no estoy debajo de tanto estrés. Digo, ya no. No sé. Es una molestia.
Mejor aún: mi papá acaba de traer más comida. Si siguen insistiendo, voy a tener que empezar a tragar eméticos.
Hace bastante tiempo me dí cuenta de que la gente no me odia, porque no soy tan importante. Simplemente les parezco insignificante y me omiten porque no soy una parte importante de sus vidas. Soy tan insignificante para ellos como lo soy para mi misma. Aunque, siendo sincera, no soy insignificante para mí. Me guste o no, cada uno de nosotros nos consideramos el centro de nuestro propio universo porque somos el único cuerpo que podemos controlar y mover y el único cuerpo que consideramos nuestro. Y nuestra vida es la única que podemos ver por completo. Soy el centro de mi propio universo y por eso me universo es una mierda, pero como en mi universo puedo hacer lo que quiera también es asombroso, porque puedo hacer de mí una perra narcisista y puedo convertirme en la reina de los inadaptados. Estoy muy feliz de que ya maduré lo suficiente como para no interesarme por buscar quién soy o una identidad. Soy yo, para mí eso ya es suficientemente jodido como para querer darme la carga de volverme falsamente una niña con entusiasmo de animadora y tetas grandes.

Wednesday, August 7, 2013

He tenido algunos problemas últimamente. Pero como no quería venir aquí a llorar y quejarme y sonar como alguien del quien sentirías lástima, preferí pasar días viendo vídeos de Pewdiepie una y otra vez y descargando juegos de terror que no quiero jugar. No sé qué pasa. No sé dónde estoy, siento como si el tiempo se distorsionara y todo lo que hay a mi alrededor fuera el pasado. En este momento, yo estaba en otro lado, mientras mi fantasma se quedaba en casa y, en una línea del tiempo del futuro, yo volví y me convertí en ese fantasma que se queda desconcertado en casa.
Huele a coco y a jabón. Me pregunto, si te encierras en una habitación por días y la llenas con aromatizantes de esos que vienen en botellas como sprays, ¿te intoxicarías por los químicos? No tengo ganas de morir en este momento aunque no por eso dejo de pensarlo. No tengo ni idea de qué quiero hacer, no tengo planes y lo único que siento es que todo es irreal y estoy en un estado en el cual nada es real y el tiempo se detuvo. No, no estuve viendo películas tipo Donnie Darko ni nada parecido. Lo que estoy escribiendo en este momento viene de la nada. Ya sé que mi mente es muy débil y que puedo volverme obsesiva con cualquier cosa y todo puede sacarme de la realidad, de formas buenas o malas. Pero no tiene qué ver con eso. Necesito recuperar la razón. Hace dos días, sólo guiada por odio, tenía planes muy claros sobre lo que quería hacer. No tan claros pero sí sabía que quería hacer algo. Ya no sé si quiero eso. Todo se siente tan vacío y me siento ridícula diciéndolo. No sé exactamente qué decir.
¿Ya he dicho que mi vecina se mató? Creo que no dije nada sobre eso. Entonces, la semana pasada o algo así, mi vecina, una mujer que debía tener menos de 60 años, saltó desde su apartamento en un quinto piso. Su cuerpo se golpeó contra el suelo después de que, por un momento que bien pudo parecer interminable, voló y levitó en el aire con la vista fija en el piso, que era el destino que le esperaba, o cerró los ojos y todo se volvió oscuro mientras caía, un instante en el cual ella pudo sentir la eternidad recorriendo cada nervio de su cuerpo y luego un golpe seco interrumpió aquello, y la realidad se hizo presente.
En mi mundo, ella ya está muerta. Pero, quizás en su percepción del tiempo y la realidad, la mujer aún está viva y aún está cayendo de ese edificio. Tal vez sigue viva, pero mi percepción la hace parecer muerta ante mí.
9:41
Debería dormir, o quizás debería quedarme despierta toda la noche.
Me pregunto qué la llevó a saltar. Tal vez estaba triste, tal vez estaba aburrida. Tal vez estaba loca y, como Cecilia, cuando saltó por esa ventana creyó que iba a volar.