Tuesday, July 21, 2015

Ugh.

Hace rato no escribo. Tuve problemas para entrar a mi cuenta. Tanta mierda ha pasado que me tiene muy ansiosa. Me dan ganas de cagarme con solo pensar en todo.
Siento como que ya no tengo nada interesante qué decir, pero ya he sobrevivido a la crisis existencial de creer que ya he dicho todo lo que puedo varias veces.
Es enigmático volver a escribir aquí y casualmente encontrarme con cosas que no me gustan de mí misma. Me da miedo decir que no quepo en los jeans que hace un mes me entraban y me hacían ver bien pero ahora me aplastan el culo. Me da miedo tener que pensar en una posible solución porque la única que soy capaz de llevar acabo es no comer por un mes por más dificil que sea.
Ugh.
Por qué me molesta tanto? Tal vez simplemente estoy enojada con el mundo, pero no se puede patear al mundo entonces me deshago de la frustración conmigo misma.
Me molesta que estoy quebrada y por eso no puedo comprar jeans que no me hagan sentir mal, solo me quedan dos pantalones, ambos que se estiran, y me aterro al verme en la condición en la que estaba a los once y doce, sólo podía usar poliester y material que se estirara porque es dificil encontrar cosas que no sean muy pequeñas ni muy grandes.
Siempre me siento así, como que estoy justo fuera del margen de cualquier categoría y me siento perdida. Siempre sentí que estaba justo fuera de el grupo de gente negra y justo fuera de el grupo de gente blanca. Siempre me sentí entre la raya de la locura y la cordura. Siempre me sentí tan gris en una escala monocromática.
Tal vez estoy tan enferma de lidiar con toda la basura acumulada de todos los años que por eso es que quiero cambiarme el nombre. No cambiarlo, exactamente. Sólo identificarme por me segundo nombre. Es la versión barata y simple de montarse en un autobús a una ciudad desconocida y empezar una nueva vida.
Es como cuando alguien hace resoluciones de año nuevo, seguro, no hay razón por la que no se pueden empezar estas resoluciones en cualquier momento del año, sin embargo lo hacemos en año nuevo. Es porque nos da una calmante ilusión de un comienzo nuevo, pese a que año nuevo es una fecha completamente arbitraria que no cambia nada excepto calendarios. Es por eso que la gente corre a los gimnasios en Enero 10, porque siente que realmente hay una posibilidad de comenzar de nuevo.
Parecerá insignificante, pero decidir que se me llame Andy en lugar de el nombre que he estado escuchando por más de una década es una decisión grande. Especialmente porque estoy alineando este suceso con mudarme a un país en el cual la cantidad de gente que me conoce es menos de 10 personas.
Quien sabe, puedo hacerme un montón de cirugía para cambiarme la cara y mentir a la familia de mi prometido sobre quien soy y tal vez no me van a odiar.